Lecciones de una caída de red que no nos detuvo
Durante un temporal, el Wi‑Fi del hotel colapsó. El plan B: documentos offline, un hotspot limitado y mensajes cortos, claros, con adjuntos comprimidos. Conseguimos enviar el contrato en plazo, sin dramas. La combinación de previsión, archivos optimizados y hábitos sobrios salvó la noche. Desde entonces, mantenemos versiones ligeras listas y un guion de contingencia que cualquiera del equipo puede seguir incluso medio dormido y con lluvia fuerte.